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Esta es una nota que salio en un diario de Buenos Aires :
Esta vez no llovió pero, en un momento, todas las miradas apuntaron al cielo cuando se cubrió con fuegos artificiales. La gente dejó unos minutos las pistas (en ese momento sonaba el spiritual house de Frankie Knuckles) para bailar bajo las explosiones y gritar "¡ahh!", "¡uhh!", "¡wau!". En la carpa Cream durante los festejados sets de Cattáneo ("¡Olé, olé, Her-nán, Her-nán!"), Satoshi Tomiie ("¡Sa-to-shii, Sa-to-shii!") y Nick Warren hubo también bengalas estilo cancha o recital. Dos chicos sufrieron quemaduras leves pero fueron atendidos en los puestos médicos y... siguieron bailando.
No hizo falta el servicio meteorológico para calcular la temperatura en las pistas: por arriba de los 50ø C. Para evitar el sofocón, las chicas llegaron en bikini y las que no, directamente, se quedaron en corpiño. El otro objeto del festival (todo muy top, ¿viste?) era el celular: indispensable para saber en qué carpa estaba cada uno.
Cifras oficiales de lo que se bebió: 12.000 cervezas, 25.000 botellitas de agua y 30.000 de energy drink. Hizo falta tanto líquido para apagar ese fuego...
El amanecer llegó con Sister Bliss (Faithless) acompañada por una bongocera. Fue sorpresa con un set de break beat sutil.
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Saludos, humanos!!!
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